LAS MAMÁS NO MENTIMOS

¿Has pensando en las mentiras de mamá? Esas que la gente cree que decimos las mamás, cuando les decimos a nuestros hijos cosas como: que son los más guapos, a nuestras niñas las más perfectas y contamos entre los amigos y familia lo inteligentes que son nuestros niños.

Pues no, las mamás no mentimos. Ni siquiera cuando decimos que estaremos para siempre con nuestros hijos, más allá de lo que nuestra vida alcance pues esto es cierto.

Nos quedamos para siempre, por toda su vida aun si no pueden tocarnos, nos quedamos en su mirada, en ese rasgo que a otros les recuerda nuestro rostro. En la risa, en los momentos tristes y las carcajadas auténticas que sueltan a veces y que les recuerdan las cosquillas con las que amanecíamos a su lado.

Las madres nos quedamos en la forma en que nuestros hijos se enamoran, en cómo tratan a su pareja y a sus hijos. En los sueños y las caricias que les enseñamos a dar con nuestras manos. No nos vamos, trascendemos a través del amor y en los valores que inculcamos a nuestros niños, que mañana se convierten en hombres y mujeres que nos recordarán por siempre.

Quién dice que las mamás mentimos se equivoca, y mucho. Pues para nosotras cada uno de nuestros hijos es el más guapo, la más cariñosa, el más perfecto, la más lista y si quiere ser astronauta, la comida de mamá siempre le va a recordar volver a casa, sin importar dónde se encuentre.

No todas preparamos los más sofisticados platillos de manera deliciosa, pero hasta un sándwich te sabe a gloria cuando es hecho con las manos de mamá.

Las mamás no mentimos nunca, pues el amor nos hace vivir en una realidad completamente diferente a la del resto de las personas. Esa realidad que solo las madres conocemos y muy bien. No mentimos, pues en el amor nos reconfortamos cuando más cansadas estamos y nuestros pequeños nos piden otra vuelta más en los brazos.

Y como ya antes te dije, quizá yo le mienta a los extraños que llaman para ofrecer algún boleto de sorteos extraños o a veces hasta a mi marido, pero a nuestros niños no les miento cuando ejerzo la maternidad.

Con cada caricia, momento feliz o difícil y la convivencia diaria siempre soy honesta y lo que les doy y digo día a día lo hago sinceramente desde el corazón.

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