CUANDO DECIDÍ QUE NO ME IMPORTABA YA LO QUE OPINABAN LOS DEMÁS

Las situaciones que vivimos nos marcan con el paso de los años, pero sin duda las palabras u opiniones de las personas pueden hacer daño real si les prestamos atención.

Algunas veces veo como mujeres fuertes, empoderadas en ciertos aspectos, no pueden avanzar en sus proyectos, pues les limita lo que las personas a su alrededor piensen u opinen. Hace mucho tiempo me pasaba igual, tenía un proyecto y lo posponía o dejaba en el olvido por lo que otras personas opinaban o pudieran decir. 

No solo proyectos de negocios, emprendimiento o estudios, en nuestros planes de vida podemos fracasar si estamos siempre pensando en el que dirán. En mi caso fue difícil la experiencia, pues era una adolescente cuando el aprendizaje al respecto comenzó en mi vida. Me tocó aprender con las personas más cercanas en mi vida, poco a poco tuve que ir poniendo un alto en todo lo que sucedía, fue muy difícil pero no imposible. 

Mi marido que entonces era mi novio y yo tuvimos un noviazgo muy difícil, con una familia muy conservadora por parte mía. Tuve que enfrentarme a la mayoría, pues tengo 6 mamás en lugar de una sola, todas daban su punto de vista e incluían a toda la familia en el problema. Una temporada no les gustaba por una u otra cosa, no fuimos una pareja de manita sudada y eso también afectaba y mucho, pasamos un año separados, otro año más viéndonos a escondidas e incluso con llamadas telefónicas interrumpidas de forma muy fuerte. 

Es muy complicado ante la familia que más queremos levantar la frente y sacar la fuerza para decir ya basta, calmar las cosas y mantenernos firmes en nuestras decisiones. 

Muchas veces lo que nos motiva es el objetivo, eso que nos lleva a avanzar a pesar de lo que la gente diga o murmure. Nada era en ese momento más importante para mí que mantenerme junto a mi pareja, ese hombre con el que anhelaba tanto formar una familia. 

Tenemos ya algunos años educando en casa y una de las preguntas que más me hacen es: ¿Qué opinan en tu familia, que te dicen? Mi respuesta puede sorprender, nadie dijo nada. Mi mamá me preguntó algo y mi papá solo quería saber si estábamos bien seguros de nuestra decisión. Pero fuera de ellos, nadie más nos cuestiona, nadie nos hace preguntas sobre el tema que puedan sonar a crítica o que sienta que nos están juzgando. 

Creo que en parte también es porque mi marido y yo hemos actuado, nos hemos responsabilizado de cada paso dado hasta ahora y no hay quien dude de nosotros. 

El resto de la gente no es tan importante para mí como lo era en ese momento mi familia, aun con el cariño que les tengo, en ese entonces todo lo que decían para mí era muy importante. Con el tiempo aprendí a preocuparme por mí y mi familia, a hacer respetar nuestras decisiones por sobre todas las cosas. Esto siempre sin dejar que otras personas fuera de la familia opinen y critiquen nuestra forma de actuar, claro al menos en nuestra presencia. 

Lo más importante es que esta libertad la aplico en toda mi vida, sé que al ser diferentes sin importar en que área sea, vamos a ser juzgados o criticados. Sobre todo por aquellas personas que ignoran lo que hay detrás o dentro de las situaciones, pero eso no me afecta al decidir ahora lo que tengo que hacer, tampoco influye en mis acciones.  Gozo de todas las libertades que me da el ya no preocuparme por el que dirán o lo que el resto del mundo murmure. 

1 comentario

  1. ¿Que es una pareja de manita sudada? No había oido nunca esa expresión…
    Se refiere a esas parejas que todo el día están pegados y van de la mano a todas horas por la calle???

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